Cuidado de la salud - 27/10/2018

PLANTAS MEDICINALES PARA EL TRACTO URINARIO

Entre las alteraciones del aparato urinario que pueden tratarse con plantas medicinales se encuentran las infecciones urinarias y la retención hídrica. 

Las infecciones que afectan al tracto urinario (ITU) son una de las patologías infecciosas más frecuentes, afectando más a mujeres que a hombres debido a que estas tienen una uretra más corta.

Se clasifican según la zona afectada en: infecciones del tracto urinario bajo cuando afectan a vejiga, próstata y uretra (cistitis, prostatitis y uretritis), e infecciones del tracto urinario alto, cuando se instaura en riñones y uréteres (pielonefritis). Por lo general son menos frecuentes las infecciones de zonas altas del aparato urinario, pues la vía de entrada habitual del agente infeccioso es la uretra. No obstante, dependiendo de la virulencia del agente infeccioso, puede llegar a través de los uréteres al riñón. 

Los agentes infecciosos suelen ser bacterias y de forma ocasional virus u hongos. Entre las bacterias, el responsable de más de un 80% de los casos de cistitis en la mujer es Escherichia coli (microorganismo frecuente en el aparato digestivo y en la vagina). En los hombres, el agente causal de uretritis aguda suele ser Neisseria gonorrhoeae, Chlamydia y Trichomonas vaginalis.

Normalmente estos microorganismos son expulsados mediante el efecto lavado producido por el flujo de la propia orina. Sin embargo, la alteración de la flora vaginal por la humedad (como la provocada por los bañadores mojados), el mal uso de antibióticos, la retención urinaria debida a un mal funcionamiento de la vejiga o a procesos obstructivos (cálculos), o las relaciones sexuales, pueden favorecer la adhesión de los microorganismos a las paredes del tracto urinario, iniciándose la infección.

En España se ha detectado una elevada incidencia de resistencias a microorganismos de vías urinarias, originado por un mal uso de antibióticos.

Las plantas medicinales capaces de tratar y prevenir las infecciones y así disminuir el empleo de antibióticos que puedan generar fenómenos de resistencia son:

 

ARANDANO ROJO AMERICANO (Vaccinium macrocarpon Ait.)

Es la planta más utilizada para el tratamiento y prevención de ITU, ya que debido a sus protoantocianidinas tipo A o PAC, tiene una actividad antiadherente a la superficie de la mucosa, evitando que la E.coli con fimbrias (filamentos) tipo P, pueda llevar a cabo el progreso de su infección. Por otro lado, su contenido en fructosa también contribuye a esta acción antiadherente para las E. coli con fimbrias tipo I.

Las PAC-A del arándano rojo actúan fijándose a las fimbrias de la bacteria, alterando su configuración y bloqueando su capacidad de adhesión.

Su seguridad de uso durante el embarazo, su buena tolerancia y la ausencia de interacciones significativas con fármacos, hacen que su uso esté cada vez más extendido.

 

BREZO (Erica cinérea L., Calluna vulgaris L.)

Está indicada para aliviar los síntomas asociados a las molestias urinarias menores (como quemazón y dolor al orinar). Sus flavonoides y taninos poseen una acción antiinflamatoria que actúa especialmente sobre las paredes de la vejiga y, por lo tanto, sobre las molestias urinarias.

El brezo es diurético, propiedad particularmente interesante en los casos de infecciones urinarias para eliminar las toxinas.

Para potenciar su efecto, puede asociarse a la gayuba. Resulta de especial interés en el tratamiento de los síntomas de la cistitis y para prevenir las recidivas.

 

GAYUBA (Arctostaphylos uva-ursi)

Las hojas de la gayuba contienen una sustancia denominada arbutósido que se hidroliza a nivel intestinal por la acción de ácidos y enzimas, liberando hidroquinona y una vez absorbida, se elimina a través de la orina. Esta sustancia posee unas notables propiedades antibacterianas contra la Escherichia coli.

Además, la gayuba es una fuente importante de taninos de propiedades antiinflamatorias y diuréticas, que favorecen el aumento del volumen de la orina y la eliminación renal de la urea.

 

Plantas mejoradoras de la retención hídrica

Las plantas medicinales diuréticas actúan disminuyendo la retención de líquidos, además ejercen un efecto lavado que puede contribuir a la eliminación de cálculos renales y de microorganismos patógenos, por lo que están indicadas también como coadyuvantes en la prevención y tratamiento de procesos infecciosos de vías urinarias y para prevenir cálculos o piedras en el riñón. El efecto será mayor si se adoptan algunas medidas como por ejemplo, una ingesta suficiente de líquidos, una dieta adecuada y evitar el consumo excesivo de sal.

A pesar de que se trata de plantas bien toleradas, siempre debería descartarse una disfunción cardíaca o renal.

La eliminación de líquidos reduce el peso corporal, pero hay que tener en cuenta que lo que se pierde es agua y no grasa. También pueden contribuir a reducir la presión arterial, por lo que se deberá tener en cuenta cuando se está en tratamiento con fármacos antihipertensivos, pues podrían potenciar su efecto.

Entre las plantas medicinales cuyo empleo como diuréticos están reconocidas por el Committee on Herbal Medicinal Products (HMPC) de la Agencia Europea de Medicamentos, las más utilizadas y estudiadas son: 

 

ORTOSIFON (Orthosiphon stamineus Benth)

Del ortosifón o té de Java se utilizan sus hojas por su riqueza en flavonoides, polifenoles, aceite esenciales y potasio (3%).

Aumenta la eliminación renal de los líquidos, la urea y el ácido úrico. En asociación con una planta antiinflamatoria como el harpagofito, constituye un posible tratamiento contra la gota.

Actúa como diluyente incrementando el flujo urinario (efecto lavado), favoreciendo la eliminación de arenillas renales, por lo que también está indicado para prevenir las recaídas de cólicos nefríticos.

Debido a su importante acción diurética, está indicado como ayuda en regímenes de control de peso.

 

DIENTE DE LEON (Taraxacum officinale)

Se utiliza toda la planta, incluida la raíz por sus propiedades diuréticas, colagogas, laxantes, etc.

Gracias a su efecto diurético, ayuda a eliminar líquidos, limpiar y depurar las toxinas acumuladas en el organismo, proporcionando efectos beneficiosos sobre las arenillas renales y a su vez previniendo la aparición de piedras en el riñón.

Estimula la secreción en la digestión, por lo que se utiliza en caso de dispepsia y en los trastornos digestivos en general. Por ejemplo, aumenta la secreción de la bilis, por lo que se recomienda para estimular los hígados perezosos.

No debe utilizarse en caso de obstrucción de vías biliares, vesícula o íleo.

 

COLA DE CABALLO (Equisetum arvense)

También conocida como equiseto, tiene propiedades diuréticas y remineralizantes.

Su actividad diurética es suave, por lo que se recomienda en alteraciones urinarias, caracterizada por un discreto incremento en la eliminación renal de líquidos, con aumento de flujo en los uréteres y sin prácticamente modificar el balance electrolítico. En esta acción diurética podrían estar implicados tanto los flavonoides como las sales de potasio presentes en la especie.

Se recomienda en alteraciones urinarias menores, para incrementar el volumen de orina excretado y lograr un efecto lavado y en cálculos renales de pequeño tamaño (arenillas).                                     

Rica en minerales, especialmente en sílice (5 a 10% de la planta seca), éste mineral estimula la síntesis del colágeno contenido en los tejidos óseos y conjuntivos, lo que ayuda a favorecer la reconstrucción de los cartílagos en las enfermedades articulares.

Asimismo, la sílice facilita la remineralización ósea, gracias a su composición mejora la flexibilidad de los tendones y contribuye a su protección durante el ejercicio físico.

 

  • Estas plantas no deben emplearse en niños menores de 12 años, embarazo y lactancia por falta de estudios que garanticen su seguridad.